sábado, 5 de noviembre de 2011

APRENDER A HACER LO CORRECTO

Después de tener un descanso forzado, me ponía a pensar en algunas cosas referentes a que por que Dios permite que nos pasen ciertas cosas, si estamos haciendo todo bien, estamos llevando una vida organizada, ¿o eso se supone?
Lo primero que creo, que Dios me rebelo de la persona menos pensada (se puede decir)es que todo tiene consecuencias, que nada es gratis, que es cierto que Dios nos perdona lo que hemos hecho, ¿pero será que deja que no haya consecuencias que nosotros mismos buscamos?, llegue a la conclusión de que si Dios nos perdona nuestras faltas, es mas se me ocurre posiblemente no se vuelva a acordar de lo que hicimos, pero creo que como todo Buen Padre nos dejara que paguemos por lo que hicimos, porque cada acción de nuestra vida trae consecuencia “Buenas o Malas” pero consecuencias al fin.
 Lo que pasa es que estamos acostumbrados a que Dios nos Bendiga por cada cosa que hacemos bien, y es así que creo que en el caso de la mayoría de gente tratamos de mostrar a la congregación solo las Bendiciones, porque es una manera de mostrarnos como unos buenos samaritanos, y me incluyo porque yo también lo he hecho, he tratado de mostrar todas las cosas buenas que Dios me da para que  la gente me ve y piense que soy un buen Cristiano por las cosas que tengo, y no por mis actitudes, y no por las cosas que hago.
Y que pasa con los errores que cometemos, creemos que Dios nos va a decir, “si mi chiquito, ya esta, no paso nada yo me encargo de eso que usted hizo y no quiere pagar las consecuencias”, pero las cosas no funcionan así, y me ponía a pensar en cómo los Líderes o los Pastores nos aconsejan que criemos a nuestros niños, según la biblia en el libro de Proverbios nos dice:
Proverbio 28:13
Proverbios 29:15
La vara y la corrección dan sabiduría;
Mas el muchacho consentido avergonzará a su madre.

Proverbios 13:24

El que detiene el castigo, a su hijo aborrece;
Mas el que lo ama, desde temprano lo corrige.

Obviamente no es que Dios quiere que nosotros desatemos toda nuestra furia sobre nuestro hijos quiere que solo los disciplinemos, y este es un tema que hay que tratarlo en otra ocasión,
Pero si, Dios solo quiere que seamos disciplinados que paguemos por lo que hemos hecho, y muchas veces es por eso que no recibimos las bendiciones que pasamos pidiendo.
Por ejemplo pedimos salud, y nos pasamos pidiendo salud y lo hacemos con mucha fe y creemos en lo que Dios puede hacer por nosotros, pero no somos capaces de cambiar nuestro estilo de viva, como hacer más deporte, comer mejor y con esto me refiero a mejorar nuestras dietas.
Le pedimos a Dios como cabezas de nuestros hogares que toda nuestra familia este a los pies de Cristo, pero no somos capaces ni de ir a la Iglesia los días domingos.
Le pedimos a Dios que nos ponga como cabeza y no por cola, pero no somos capaces de gobernarnos nosotros mismo, ni a nuestras familias, como Dios nos puede poner en posiciones en las que vamos a influir a mucha gente.
Le pedimos a Dios que nos ayude financieramente, pero no somos organizados ni con el dinero que tenemos en nuestros bolsillos. Peor manejar una empresa.
Y lo mas tenas es que nosotros no somos capaces de vernos sanos, no somos  capaces de creer que Dios por medio de nuestro ejemplo va a llevar a nuestra familia a los pies de Cristo.
Y si no nos vemos en los lugares que posiblemente Dios nos ve, como queremos conquistar el mundo.
La verdad es que quiero recibir las consecuencia por las cosa buenas que estoy haciendo y recibir las consecuencia de la aprender a tener la visión correcta sobre mi vida y espero que mis hijos disfruten de esas Bendiciones, ya que estoy convencido de que ellos no van a cometer los errores que yo cometí.
También me pongo a pensar que posiblemente Dios lo que quiere es que descanse un poco de la ajetreada vida que llevo, que pare de viajar, justo para pensar en que Dios primero me encargo que cuide mi vida, que quiera mi cuerpo, porque o sino como puedo “quiere a tu prójimo como a ti mismo”, como poder pedir a le gente que se cuide, si yo no me puedo cuidar , eso me recuerda de una enseñanza que nos dio Mahatma Gandhi, cuentan que fue una señora a pedirle que hable con su hijo, ya que él lo admiraba mucho y ella creía que si Gandhi le pedía que deje de consumir azúcar él, (su hijo) la iba a dejar, bueno, resulta que luego del pedido de la señora, Gandhi le pide que regrese la semana que viene sin darle explicaciones, en la siguiente semana cuando la señora regreso, en realidad Gandhi aconsejo al joven de que deje de consumir azúcar por que le hacía mal para su salud, luego de la consejería la señora le pide a Gandhi que le explique porque espero una semana para poder darle el consejo a su hijo, con lo que Gandhi contesto: lo que pasa señora es que hasta la semana anterior yo todavía consumía azúcar.
Y otra de las cosa que pasaron por mi mente es que lo que Dios quiere es que regrese a ver a mi primer Ministerio, que me acuerde que tengo familia, y que tengo una bella esposa y tres lindos hijos, que tengo que dedicarles más tiempo de mi vida, que no solo de pan vive el hombre, que es cierto que el trabajo y el dinero son importantes, pero que hay cosas más importantes que solo lo barato se compra con dinero, y lo que realmente tiene valor no tiene precio.

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